
Jesús… ¿puedes ayudarme a volver a Dios? 💛
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Leer respuestaJesús nos enseña que servirle comienza con volver el corazón a Dios y amar a los demás con fe, humildad y amor.
A veces queremos acercarnos a Dios, servir a Jesús y hacer cosas buenas, pero sentimos que no sabemos cómo empezar. Tal vez estamos cansados, distraídos, con miedo o sentimos que nuestro corazón se ha alejado un poco.
Pero Jesús no mira si somos grandes, famosos o perfectos. Él mira nuestro corazón. Y cuando un niño, una mamá, un papá o una familia desean volver a Dios, Jesús los recibe con amor.
Este mensaje nos recuerda algo muy importante: servir a Jesús no comienza haciendo cosas enormes delante de todos, sino volviendo nuestro corazón a Dios y amando a los demás como Él nos ama.
En la Biblia, el pueblo de Israel vivió un momento muy triste. Dios los había sacado de Egipto, los había cuidado y guiado, pero ellos se olvidaron rápidamente de Él.
En Éxodo 32:8, Dios dijo que el pueblo se había apartado pronto del camino que Él les había mandado. Ellos hicieron un becerro de oro y comenzaron a confiar en un ídolo.
Pero el problema no era solo el becerro de oro que se veía por fuera. El verdadero problema estaba en el corazón. El pueblo había dejado de confiar en Dios y buscó seguridad en algo que no podía salvarlos.
A veces, nosotros también podemos alejarnos de Dios sin darnos cuenta. No hacemos un becerro de oro, pero podemos dejar que otras cosas ocupen el primer lugar en nuestro corazón: el miedo, la tristeza, la distracción, el orgullo o la confianza en cosas que no nos acercan a Jesús.
Jesús nos enseña algo diferente. Él dijo:
“Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir.” Marcos 10:45
Servir a Jesús no significa ser el más importante. Servir a Jesús significa amar, ayudar, perdonar, compartir y tener un corazón dispuesto a volver a Dios cada día.
Sí. Jesús puede ayudarte a volver a Dios.
No importa si te has distraído, si has dejado de orar o si sientes que tu corazón está lejos. Jesús no te rechaza. Él te llama con amor.
Volver a Dios no significa tener miedo. Significa abrir el corazón y decir: “Jesús, te necesito. Ayúdame a acercarme otra vez a ti.”
Cuando volvemos a Jesús, Él nos enseña a amar, a servir y a confiar. Él limpia nuestro corazón y nos ayuda a caminar de nuevo con fe.
A veces nuestro corazón se aleja poco a poco. Algunas señales pueden ser:
Dejar de orar.
Dejar de escuchar la Palabra de Dios.
Dejar que el miedo mande más que la fe.
Buscar seguridad en cosas que no pueden salvar.
Olvidar ayudar, perdonar o amar a los demás.
Pero Jesús siempre nos invita a volver.
Puedes volver a Dios de una forma sencilla:
Habla con Jesús con sinceridad.
Pídele perdón si te has alejado.
Abre tu corazón a su amor.
Confía en que Él te recibe.
Busca servir a otros con amor.
Cada vez que ayudas a alguien, compartes, perdonas o eres amable, estás sirviendo a Jesús.
No importa cuán lejos sientas tu corazón; si vuelves a Jesús, Él te recibe con amor.
Señor Jesús, perdóname si mi corazón se ha alejado de ti. Ayúdame a volver a Dios con amor y confianza. Quiero escucharte, obedecerte y servirte cada día. Enséñame a amar, ayudar y perdonar como tú lo haces. Gracias porque siempre me recibes con amor. Amén.
¿Qué cosas pueden distraer nuestro corazón de Dios?
¿Cómo podemos servir a Jesús en casa, en la escuela o con nuestra familia?
¿A quién podemos ayudar hoy con amor?
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“Señor, ayúdame a volver a ti.”
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